NAVIDAD, DULCE NAVIDAD

En un año lleno de recortes llega una de las fiestas celebradas por todo el mundo, la Navidad. Todos los municipios españoles esperan esta festividad llena de luces en la calle Mayor y un árbol lleno de adornos navideños en medio de la plaza del Ayuntamiento, esta vez recortada por la dañosa crisis que esta sufriendo la sociedad española. Unas fechas llenas de reencuentros familiares donde el consumismo sube notablemente por las absurdas costumbres universales que el mundo comercial nos recuerda a medida que se aproximan estos días tan entrañables y acogedores saturados de paz y felicidad.
Los alumnos del colegio madrileño San Idelfonso abren el telón del negocio navideño cantando el premio “Gordo” y otros pocos más de la Lotería de Navidad. Con la lluvia de millones de euros repartidos para gastarlos y con el alumbrado puesto ya hace un mes por las principales capitales del territorio nacional comienza la cerebración del nacimiento del niño Jesús para culminar con la fiesta de la Epifanía cuando llegan los Reyes Magos cargados de regalos, unos 15 después. Para empezar a celebrar el día de la natividad de Jesús un personaje legendario inspirado en un obispo cristiano de origen griego muy venerado por los cristianos de la Edad Media llamado Nicolás, que según la cultura occidental trae regalos a los niños en la madrugada de la Nochebuena bajando por las chimeneas de sus casas o trepando por las fachadas para entrar por las ventanas de sus pisos mientras duermen. Una parafernalia echa a medida para el negocio del comercio nacional que se repetirá cada 6 de enero con la llegada de los Reyes Magos de hasta ahora Oriente que después de las últimas declaraciones del actual Papa, Benedicto XVI, hacen dudar de su procedencia ya que dijo que eran andaluces.
En estas fechas suelen aumentar el peso de los cuerpos humanos debido a los copiosos alimentos que devoramos en familia acompañados por los típicos turrones y polvorones navideños. Mientras que España esta sumergida en una profunda crisis que afecta a todos los sectores de la sociedad de este país, menos a los políticos con sus bolsillos cada vez más llenos, hurtando nuestro dinero en nuestra cara sin poder hacer nada por la lamentable justicia que soporta la sociedad española. Uno de estos sectores afectados es el de la Discapacidad que encima de sus “cojeras”, como la de Vake (un discapacitado criado en Benetuser), que arrastran a lo largo de sus vidas les recortan por todos los lados. Un gran número de trabajadores de Centros Ocupacionales sin cobrar ya varios meses, la ley de Dependencia desde el mes de agosto sin cobrarla muchos discapacitados, un 15% han bajado dicha ley para los que tienen la suerte de seguir recibiéndola y muchos recortes más. Las manifestaciones cada vez aumentan hasta llegar a celebrarse una cada día. Los políticos no agudizan sus oídos pareciendo no afectarles e importarles nada de lo que la sociedad reclama. Además las cargas policiales en las diversas manifestaciones se endurecen sin recibir ninguna orden de parar dichas cargas por parte del Gobierno que incrementa la sensación de retroceder al pasado.
En estas navidades las peticiones al Papá Noel y a los Reyes Magos, de no se sabe ya de donde vienen, deben de ser diferentes a las de años anteriores si queremos que este panorama tan gris se vuelva de color de rosa. En la carta a sus majestades deberíamos escribir que finalicen los recortes que este gobierno esta llevando a cabo. Al mismo tiempo que se recorten ellos mismos, que la justicia actúe mejor con los políticos y sus aliados en tramas de corrupción exigiéndoles que paguen todos los millones de euros que hayan robado de las arcas del Estado y que la sociedad no sea tan egoísta. Hay que pensar en todo ser humano.

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