Tópicos “tipical spanish”

En este crítico país de “caca” existen muchos estereotipos, uno de estos soy yo simplemente por hacer una vida sobre cuatro ruedas. El problema de esta “caca” de país es que si no es algo típico o normal se convierte en un tópico, como lo que esta ocurriendo últimamente con el trabajo. O en el caso contrario, lo que antes parecía un tópico como la corrupción que se llevan entre manos los políticos y monarcas de esta “parodia nacional” ahora es algo muy típico y normal.
En mi caso, mi “lifestyle” es una utopía para esta “caca” de país haga lo que haga: si estudio es raro, si trabajo es muy extraño (ahora no tanto ya que no trabaja ni Dios), si cojo un autobús soy valiente, si me enamoro soy de otro planeta, si hago deporte soy la hostia, si el deporte es de aventura soy la re hostia, si voy de putas soy un maniaco sexual, si practico sexo esporádicamente (sin pagar) no se lo cree ni Dios y si lo practico habitualmente no me lo creo ni yo y si me pagan por hacerlo ya me hago un monumento yo mismo, si escribo un artículo me ha ayudado alguien, si salgo de casa es para tomar el sol, si salgo por la noche es para tomar el aire, si salgo de noche y entro de día… a casa es porque me han drogado, me han emborrachado, me han atracado, me han violado (ojala, siempre y cuando sea una fémina), si…. En fin que si le hago caso a la sociedad de esta “caca” de país me muero de asco y me quedo con ganas de acabar un triatlón español “comer, beber y follar” solo me quedan los últimos kilómetros que son los más complicados, pero los más placenteros ¿no? Y vivir la experiencia que produce acabar esta prueba tan hispánica. Dicen que es como un orgasmo.
Si esta sociedad me hubiesen visto en mi primera época estudiantil, cuando era un adolescente, en las fiestas del Instituto donde mi vida alcohólica nacía junto a la de mis amigos de la infancia entre naranjos que separaban las poblaciones de Benetuser y Alfafar para acabar cruzando las vías de tren con destino a una discoteca conocida de la zona ¿cambiarían sus formas de pensar? ¿o seguirían sin entenderlo?
Por ir “sobre cuatro ruedas” te pasan cosas insólitas, te miran como un bicho raro, te dan dinero sin pedirlo, te pedirán un cupón que acabe en un número para el sorteo de la ONCE celebrado cada noche sin antes preguntarte ¿vendes cupones?, te gritan al oído o te hablan entrecortado porque se creerán que estoy sordo o que no les entiendo por ir en silla de ruedas, también se creen que estoy ciego porque cuando voy a cruzar me informan de que color ésta el semáforo. Lo que da de sí “vivir rodando”. Estoy pensando que cuando vaya a la Ortopedia a pedir la próxima silla de ruedas les voy a decir que me incorpore un sonotone y unas gafas.
En un país tan retrograda donde si imaginaros que me da envidia del único atleta olímpico que utiliza 3 en 1 en vez de crema para darse un masaje en los pies, Oscar Pistorius, atropello a una abuela con mi silla de ruedas, le doy con los posa pies de mi silla de ruedas eléctrica en sus piernas llena de varices, le reviento una variz, se cae al asfalto, se da en la nuca, se desangra y se muere. Aun así no puedo ingresar en la cárcel por no estar accesibles ¿Qué esperáis de esta “caca” de país? ¿Qué justicia de mierda hay? Es la única manera que tenia de independizarme, y la justicia va y me la joden. ¿Por qué os creéis que Camps, Urdangarín, Bárcenas, su majestad Juan Carlos etc no ingresan en la cárcel? Porque no están preparadas para sus condiciones mentales. Necesitarían montones de billetes de quinientos euros, jacuzzis, televisiones que sintonicen solo Intereconomia y Canal 9 para subirles los ánimos, buena comida, buenos trajes proporcionados por un tal apodado Bigotes, y muchas cosas más.
Vivir “sobre cuatro ruedas” supone vivir entre perjuicios impuestos por estos tópicos que se montan en esas cabezas cuadriculadas existentes de antaño en esta “caca” de país. Hay que ser como eres y hacer lo que quieres sin importarte los perjuicios de la sociedad que desgraciadamente nos rodea.

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El Deporte Inculto Español

Cuando a un entrenador deportivo se le llama monitor vamos mal, cuando a un técnico deportivo de apoyo se le llama auxiliar o asistente seguimos mal, cuando un deportista de elite mide un metro sesenta y pico centímetros y pesa noventa kilos vamos peor que mal, cuando los deportistas entrenan en pantalón vaquero, mocasines y camisa a cuadros vamos fatal, cuando el Comité Paralímpico Español firma un contrato que a alguna selección española de algún deporte paralímpico le obliga a preparar los campeonatos internacionales en una residencia en vez de en un CAR vamos horriblemente mal, cuando un presidente de una federación deportiva adaptada dice que uno de los deportes adaptados que supuestamente forma parte de su federación es una “obra social” en vez de un deporte vamos de mal en peor, y muchos cuando más.
Todas estas cosas y muchas más pasan en este mundo deportivo para “cojos” de este país, especialmente en uno de sus deportes paralímpicos específicos llamado Boccia. Los incultos de este mundo dicen que el juego de las bolitas, carece de emoción, es aburrido o poco vistoso y nada espectacular. Pero la Boccia es mágica, da la posibilidad de practicar deporte a todos los “terrestres” sea en las condiciones físicas que sea, brindando la oportunidad a un deportista con un alto nivel de discapacidad de competir buscando sus metas en la práctica deportiva como cualquier otro deportista. Todos tenemos derecho a ser “Messi, Nadal, Gasol o Ronaldo” en cualquier disciplina deportiva.
Ser un persona con algún tipo de discapacidad no es nada más que un atributo que tenemos algunas personas como el que es rubio, moreno o el que lleva gafas. Pero en España tienen la mala costumbre de dramatizar lo dramatizable en vez de normalizar lo que se puede normalizar.
Es triste pensar que si el conocido atleta olímpico y paralímpico sudafricano, Oscar Pistorius, fuese un jugador de Boccia¬ español solo lo conocieran por asesinar presuntamente a su novia. España es un país que vive de sus tradiciones ancestrales y esta del Deporte Paralímpico es una de esas tradiciones que en el s. XXI aún sigue vigente. En las Paralimpiadas de Barcelona 92 debutaba la Boccia con el “boom” que provocó este acontecimiento en la sociedad española. Sin embargo, este “boom” duró lo dura dos cubitos de hielo en un vaso de whisky. Se creía que los paralímpicos españoles pronto se iban a equiparar socialmente hablando con los olímpicos a partir de los juegos celebrados en la ciudad condal, pero el avance va al paso de una tortuga que a medida que pasa el tiempo se está cansando y puede que llegue un momento que pare.
Respecto a las federaciones deportivas de deportes adaptados continua la ignorancia desintegradora. ¿Os imagináis que en el deporte en vez de federaciones de futbol o baloncesto existieran federaciones deportivas para rubios o morenos? Pues en este país existen federaciones deportivas paralímpicas dependiendo de la discapacidad del deportista. Aunque hace pocos años las federaciones de deportes olímpicos están integrando a los deportistas paralímpicos en su disciplina. Ahora solo falta que deportes específicos como la Boccia o el Goal Ball creen sus propias federaciones.
Aún queda mucho camino para equipararnos paralímpicamente hablando con otros países que están avanzando a pasos agigantados. Para ello hay que cambiar la mentalidad de muchas personas tanto de dentro de este mundo paralímpico como de fuera. No es la discapacidad lo que hace difícil la vida, sino los pensamientos y acciones de los demás. No os conforméis con lo que hay, cambia tu mentalidad deportiva para que cambien la mentalidad de la sociedad.