Lo que la política se llevó, y nos ha traído

El territorio español se está infectando de una plaga de políticos que nos están saqueando nuestros bolsillos, nuestros derechos, nuestras libertades, etc a golpe de recortes y casos de corrupción. Metástasis que corre como la pólvora hasta los rincones más inesperados de este país. Ya quedan pocas ciudades, pueblos y aldeas ajenas a esta casta política española.

En un lugar de la Mancha donde la que no es prima, es vecina y la que no se arrima para crear una familia, se presumía que sus lugareños disfrutaban siempre de la buena armonía que se respiraban entre ellos respecto a sus pueblos vecinos. Hasta que empezó a abrirse el telón del espectáculo de moda de “la política corrupta española” que por desgracia inunda actualmente a este país. En este rincón manchego de cuyo nombre no quiero acordarme empezaron a aparecer conflictos, juicios, riñas, denuncias, apropiaciones ilegales y todo aquello que fue enquistando al buen ambiente que decían que había en este poblado de apenas 600 habitantes. La política hizo desintegrar parientes, vecinos, paisanos, descendientes, amigos y amigas que se vieron involucrados en juicios celebrados en los juzgados de la capital manchega a la que pertenece este lugar de la Mancha por políticos ignorantes que se creen los sheriff del pueblo. Estos alcaldes y sus concejales que en vez de facilitar la vida de sus posibles votantes y hacérsela más amena, se dedican a ponerles todo tipo de trabas. Desde dificultarles los permisos para hacer obras en casas de sus “posibles votantes” o para montar un negocio que daría la posibilidad de crear trabajo en el pueblo, hasta negarse o dar largas a una asociación para acabar una ermita que empezaron con el fin de celebrar una festividad de un patrón del poblado manchego. O ponerle una calle a un paisano deportista paralímpico con el objetivo de intentar hacer campaña electoral a su costa.

Desgraciadamente “este cáncer español” se está extendiendo a pequeños rincones que las células cancerígenas como los Bárcenas, Camps, Ritas, Urdangarines y muchos más se están reproduciendo como la pólvora. Albañiles, maestros de escuelas, camioneros, administrativos o médicos que cuando le das el mando de un ayuntamiento de estos pequeños lugares españoles se crecen desmesuradamente actuando muchas veces como si de dictadores se tratasen, en un país tan democrático como creemos. Además en estos pueblos suelen existir solo dos partidos políticos, PP y PSOE, con lo que el bipartidismo nacional que actualmente impera en este país se incrementa en sus villas.

Con corrupción y sin justicia no hay democracia. Limpiemos el país de los que hacen que los pobres sean más pobres y los ricos más ricos. Si queremos que continué la democracia en nuestro país deberíamos hacer desaparecer el bipartidismo que ronda por todo el territorio español. Actualmente ni el PP ni el PSOE están preparados para gobernar nada. ¡¡¡Que la política rural no siga los pasos de la política nacional!!!

José Vaquerizo

 

Anuncios