La España bipartidista

Real Madrid o Futbol Club Barcelona, PSOE o PP, toros o futbol, rojos o azules, derecha o izquierdas, capullos o gaviotas, blanco o negro, nacionalistas o independentistas, el bien o el mal y muchós más bipartidismos injustos que estamos sometidos en este país de las tres “P”; paro, pobreza y pesimismo; en la actualidad.
Votos sobrevalorados y millones de euros campean por el panorama “político-deportivo” español, mientras que unos seis millones de personas que habitan este país están parados con serios problemas para llegar al fin de mes. Incluso algunas de ellas rebuscando comida entre los contenedores cercanos a los supermercados para echarse algo a la boca.
Espectáculos futboleros acosta de montones de billetes de quinientos euros que hacen que los dos equipos españoles económicamente más poderosos del país jueguen con algo de ventaja que los demás equipos. Real Madrid y Futbol Club Barcelona se permiten el lujo de fichar a los mejores jugadores del mundo pagados con las arcas de los empresarios que lideran estos clubes hipotéticamente multimillonarios. Mientras otros clubes españoles están al borde de su desaparición o ya desaparecidos, como el Albacete Balompie o la Unión Deportiva Salamanca. Además las entradas de estos espectáculos en este país, donde impera la crítica situación monetaria, suelen ser más caras que en otros países europeos, como Alemania. Por ejemplo, mientras que los precios de un Bayern-Borusia, el partido más atractivo de la liga germana, oscilan entre 15 y 45 euros en la España bipartidista un Barça-Madrid están entre 99 y 300 euros.
Por otro lado el sistema electoral español, también bipartidista, ayuda especialmente a dos partidos políticos ya que sus votos están sobrevalorados, o eso parece, respeto a los de los partidos minoritarios. El voto de los electores que acuden a ejercer su derecho a elegir quien quiere que les gobierne en cada una de las elecciones celebradas en este país no vale lo mismo en todas las provincias españolas, o políticamente hablando circunscripciones, y su traducción en escaños depende de varios factores. Esto hace que los madrileños y barcelonenses se conviertan en transcendentales para conseguir la victoria electoral en comparación de otras provincias menos pobladas como por ejemplo Soria. Como consecuencia, las pequeñas provincias de este injusto país podrían estar menos consideradas y más olvidadas que las grandes provincias por el gobierno central. El PP y el PSOE son los partidos políticos más beneficiados por la ley D´Hont que es el sistema político utilizado para computarizar los escaños que pertenecen a cada partido según sus votos. Al igual que en el futbol a raíz de la ley Bossman que permite a los clubes españoles a contratar a jugadores europeos sin límites siendo los clubes más ricos los beneficiados, la ley D´Hont políticamente hablando se puede comparar con la ley futbolera anteriormente explicada.
La solución pasa por igualar las desigualdades haciendo una justicia justa y creando otras alternativas para dar más posibilidades y oportunidades a otros partidos políticos o equipos de futbol ya que “en la variedad está el gusto”. Para que esto ocurra, el mundo futbolero se tendría que equiparar los presupuestos de los clubes españoles poniéndoles una cifra monetaria tope con el fin de reducir las diferencias en las plantillas de los equipos, así la liga ganaría de emoción porque habrían más aspirantes en conquistarla. Mientras que en el ámbito político debería cambiarse el sistema electoral estipulado en este injusto país donde todos los votos tuviesen la misma validez con el único objetivo de cambias las acomodadas hegemonías socialistas peperas y dar oportunidad a otros partidos políticos con sus diferentes ideologías de gobernar este país actualmente mal gobernado.

José Vaquerizo

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