Españoles ¿Franco ha vuelto?

En un país donde homosexuales y lesbianas están enfermos, las personas con discapacidad son bichos extraños venidos de un cuarto milenio o donde hay más delincuentes en las calles que en las cárceles, a la justicia se le ha ido de las manos.
Ya queda poca justicia en España, los jueces se venden a los todopoderosos que emplean su poder para implantar y recortar leyes a su antojo. Mientras tanto estos “políticos supremos” se llenan sus bolsillos a costa de los más desfavorecidos que cada día sufren sus desmesuradas leyes y recortes. Y es que ya decía el gobernador del Imperio Romano Cornelio Tácito en su época que “cuanto más corrupto sea un país, más leyes tienen”.
Leyes como la del matrimonio homosexual o la de la dependencia aprobadas por el anterior gobierno están desapareciendo o ya han desaparecido sin que nadie pueda evitarlo. Para los todopoderosos que recortan estas leyes no hay manifestación numerosa para poner fin a estas austeras decisiones que lo único que hacen es aumentar aún más la desigualdad que ya existía en este país.
Para sustituir estas leyes que fomenta la desigualdad social, los “todopoderosos españolitos” se han sacado de la manga otros tipos de leyes como la “ley de la mordaza” en forma de escudo para proteger al “poder y a sus aliados, la policía” con el fin de hacer su “mal trabajo” basado en inventarse más medidas austeras. Mientras los suicidios por la desesperación que implican no tener un techo para dormir ni comida para dormir aumentan en este país cada vez más subdesarrollado. O la “ley del aborto” recién aprobada por este austero gobierno que hará que las mujeres españoles escapen de las rejas impuestas por los anticuados políticos españoles a Londres para ejercer su derecho a abortar.
El Partido Popular parece una máquina del tiempo que con su manera de gobernar está consiguiendo que retrocedamos a los años setenta. Españoles no dejemos que resucite la represión que vivieron nuestros antepasados.

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