Una radiografía al Estado español

Estamos asustados, aterrorizados, destrozados, humillados, desolados, desconcertados, indignados, crispados, solitarios, desamparados, confundidos, desahuciados, empobrecidos , dependientes, condenados y muchos más adjetivos que pueden  definir a la sociedad de este país “in-justiciero” llamado España.

Por otro lado están los imputados, corruptos, adinerados, males juzgados, mentirosos, recortadores sociales, egoístas, desvergonzados y más adjetivos que podrían calificar a la clase del poder español, cada vez más privilegiada con diferencia a la sociedad de este país donde el umbral de la pobreza  aparece significativamente.

Luego están los jueces que son los que se suponen tienen que lidiar con la justicia ya que poseen el poder judicial de este país tan injusto en el que intentamos sobrevivir. Sin embargo actualmente parece que el poder político ha conquistado el  poder judicial. De esta forma podemos observar como los políticos españoles tienen un poder sobrevalorado. Este excesivo poder de los políticos que están acaparando hace que la democracia se esfume y aparezca pinceladas de la dictadura falangista que vivimos hace unos años sin que nadie lo pueda remediar.

Actualmente surgen partidos políticos que parecen estar consiguiendo que el bipartidismo ponga fin a cuarenta años soportando al PP y al PSOE. Podemos, IU, Ciudadanos y UPyD entre algunos más son los que pueden cambiar el rumbo político español. Según las encuestas del CIS dan a Podemos como el partido político mejor posicionado para darle otros aires al panorama del poder español.

Nuestra política necesita una regeneración de actores y este parece ser el año que puede dar el esperado cambio al monopolio PPSOE que nos está llevando al caos económico, social y cultural lleno de recortes a favor de los ricos y en contra de los pobres.

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METASPORT, ACTIVIDAD FÍSICA PARA TODOS LOS ALBACETEÑOS

Hace ya unos meses un grupo de amigos de la “Nueva York de la Mancha” (Albacete) y pueblos de la provincia crearon una asociación con el fin de revolucionar el mundo de la Discapacidad albaceteño.

Una novedosa iniciativa como montar un centro de actividad física y deporte donde se da cabida a toda clase de persona con discapacidad o sin ella, niños, adultos o tercera edad. Con la inestimable ayuda del Excelentísimo Ayuntamiento de Albacete que ha colaborado con la cesión de un local en las instalaciones de la Piscina Cubierta Feria, situado en la calle Velarde, muy cerquita de la famosa Feria de Albacete. Además del Ayuntamiento, la solidaridad de los manchegos se ha hecho presente en estos meses dedicados a buscar el camino a la inclusión de la Discapacidad, la Actividad Física y el Deporte Adaptado. Gimnasios, ortopedias, amigos y los mismos componentes de Metasport CLM donaron material deportivo para que el objetivo de esta asociación no se quedase en una quimera. Esta solidaridad ha traspasado fronteras con la colaboración de Ortoprono, ortopedia de Valencia, con materiales deportivos y de videos con el fin de promocionar este fabuloso proyecto.

Siete son los componentes de la Asociación Metasport  CLM. Todos ellos son profesionales que acoplan perfectamente las piezas de un puzle para que el proyecto que llevan entre manos evolucione. Tres licenciados de Educación Física, una Fisioterapeuta, una Trabajadora Social, un sociólogo y un ex deportista paralímpico que actualmente estudia Periodismo son los que forman parte de este innovador proyecto se ha colado en el mundo asociativo albacetense.

A finales del mes de noviembre el IMD (Instituto Municipal de Deportes de Albacete) les comunicó la aprobación la autorización para utilizar la sala Polivalente de la Piscina Feria para llevar a cabo el fin principal de esta joven  asociación. Rápidamente las ilusiones de la “familia Metasport” salieron a flote actuando con celeridad para dar un paso más en el rumbo a la revolución. Tocaba personalizar el espacio que en un futuro muy próximo se convertirá en el primer gimnasio adaptado para personas con discapacidad en Albacete. Para ello, un amigo de “un Metasport”, un pintor llamado Manolo, propuso colaborar con esta causa pintando el recinto.

Aparte de la solidaridad mostrada estos meses por la sociedad albaceteña destaca el trabajo incondicional de los miembros de este grupo de jóvenes que se han propuesto conseguir una parte de financiación organizando eventos deportivos solidarios que beneficia a la sociedad en general. Entre ellos podemos nombrar el Master Class Ciclo Indoor Solidario que organizó Altafit, gimnasio colaborador, a beneficio de la asociación. Actualmente estos incansables profesionales han creado un reto organizando la carrera popular navideña por excelencia llamada San Silvestre inclusiva con el fin de recaudar dinero para comprar cuatro máquinas de pedaleo para completar el montaje del Centro de Actividad Física y Deporte Adaptado. Para promocionar este evento deportivo han elaborado un video en el que anima a la sociedad que participe con ellos.

“Si se quiere, se puede” y Metasport CLM lo está demostrando cada día sin dejar de intentarlo hasta que se consiga que todos los albaceteños disfruten de los beneficios saludables da la actividad física y el deporte. Proximamente Metasport será un sueño hecho realidad. Nos vemos en el gimnasio en un futuro no muy lejano.

Un Dios, un sueño

Las creencias de cada uno son libres sentimientos y pensamientos que se van confeccionando al paso de los años de cada persona. Este conjunto de ideologías y pasiones que cada uno genera en su mente hacen que libremente nos encasillemos en una de las muchas religiones veneradas por libros de lectura canónigos, como la Biblia o el Corán, que cuentan lo que supuestamente sucedió en nuestros antepasados e imponen costumbres para ser practicadas por sus seguidores libremente, según su creencia.

La religión es sólo una manera de sacarles el derecho a los ignorantes, sólo existe un Dios, y este no se enriquece como los curas locuaces que implantan la figura de un “Todopoderoso” algo abstracto. Las diferentes religiones distorsionan la imagen de un Dios que debería de ser único en el universo.

La Biblia, como el Corán o como El Quijote son libros basados en hechos que cada lector considere si son reales o irreales, donde hay Lazaros que andan o molinos de viento que hablan y luchan. Vírgenes que se duda de su virginidad, apariciones después de una tortura. Lo único verdadero de la Biblia a mi parecer es María Magdalena.

Si el “Todopoderoso” siguiese haciendo andar a Lazaros o multiplicar panes y peces ni hubiera hambre en el mundo ni personas con discapacidad aparente en el mundo ni curanderos que hacen negocio a costa de Dios. Estamos enfermos y cansados del engañoso juego que predican los todopoderosos curas y demás predicadores que pueden engañar algunas personas pero no puedes engañar a toda la gente todo el tiempo. Dios todopoderoso es un hombre viviente. Si esperas que el “Todopoderoso” te cure una enfermedad, una discapacidad o te de comer esperar sentados como yo, llevo casi 36 años sentado en mi silla de ruedas y no hay ni Dios que me ponga andar.

Con una sola religión en el mundo sobraba y con un Dios también. Todo lo demás son cuentos, telenovelas e historias que lo único que hacen es poner más fronteras de las ya impuestas en el mundo. Religión, política y dinero hacen clasificar a la Humanidad en ricos y pobres, derechistas e izquierdistas o católicos y protestantes. Todas estas etiquetas que nos implantamos cada uno fabrican todos los cánceres malignos que siempre suelen desembocar en la metástasis social llamada Guerra.

Que cada cual elija su credibilidad, en libertad.

Un país de “pinchadiscas” y “tocaruedas”

La España en  blanco y negro, la España retrograda, la España reprimida, todas estas Españas que dicen que están pasadas de moda están más presentes que nunca. Este país donde todavía las “putas”, “maricones” e “incapacitados o tullidos siguen siendo eso y no “prostitutas”, “gays” y “personas con diversidad funcional” con los misamos derechos humanos que el resto de los mortales.

En la supuesta “España moderna” siguen ampliándose sucesos discriminatorios que hacen que este país, el español, tomen tintes no muy de color de rosa que invitan a pensar en adjetivos calificativos como retrograda, discriminatorio o pudoroso. Estos adjetivos que son  propios de un país en plena Dictadura.

El pasado sábado, ultimo del veraniego mes de julio del 2014 (siglo XXI), en un pub de Almuñecar (Granada) un grupo de jóvenes con parálisis fueron desalojados porque el “pinchadisca” Emilio González se negaba a comenzar el espectáculo musical hasta que la pandilla de amigos “sobre ruedas” no saliesen del local. Un hecho que la “justicia discapacitada” de este país debería tomar cartas en el asunto para que estos actos y muchos más no sucediesen jamás. Al “pinchadiscas” deberían  mutilarle la mano que utiliza para ofrecer su espectáculo “antisocial” y al jefe del pub deberían pegarle un golpe en la parte del aparato locomotor con el fin de solidarizarse físicamente a ver si así se le abre esa mente tan perturbada que conserva.

En un país tan “discapacitado” como este, donde empezamos a pensar que si sumamos los porcentajes de personas con diversidades funcionales aparentes y no aparentes  suman el 100%  de la población, “los únicos discapacitados son los que carecen de la humanidad suficiente para que existan diferencias entre todas las personas”.

Las capacidades que no ven “la sociedad española discapacitada”

Las capacidades de los que la sociedad llaman discapacitados, minusválidos y muchas más palabras malsonantes que algunos las dicen por comodidad al expresarse, otros por ignorancia y muchos  más porque se creen esta “terminología tan discapacitada” florecen cada vez más a pesar de la aún abundancia mentalidad retrograda que hacen a este país llamado España que cojeé más que otros países.

Para mucho españoles, las personas con algún tipo de discapacidad aparente son incapaces de hacer todo aunque vean que son incapaces de hacer nada. Por ello cuando ven a una persona con estas características anormales para ellos haciendo deporte, tocando instrumentos musicales, estudiando en la Universidad, saliendo de fiesta con amigos (hermanos para ellos) y muchas cosas más de la vida cotidiana se extrañan y suelen expresar su desmesurada admiración hacia ellos, “los pobrecitos discapacitados valientes por hacer algo que la sociedad aparentemente sin discapacidad hacen habitualmente.

Los grupos de música rock con “músicos aparentemente discapacitados” empiezan hacer presencia en el panorama nacional. Unas de esas bandas que conozco es la formada por profesionales y usuarios de un centro de AVAPACE (Asociación Valenciana de Parálisis Cerebral) llamada Dekubitos prono & the supinos que ya llevan casi dos años haciendo sonar guitarras, baterías, panderetas y todo tipo de instrumentos con un repertorio de versiones de grupos rockeros tanto internacionales como nacionales que tocan en colegios y centros de educación con gran éxito, amenizando a todo el personal tanto al alumnado como a los profesionales.

Por otra parte, más al norte del territorio español existe otra banda de rock llamada Motxila 21 formada por doce chavales de la Asociación Síndrome de Down de Navarra y siete voluntarios, surgido por el amor a la música y el esfuerzo de la superación. Cinco años llevan estos músicos comprobando y demostrando que muchos españoles se equivocan con los pensamientos de sus mentes cerradas a calicanto respeto a la visión que tienen de la Dis-capacidad. Durante estos años han pasado músicos legendarios del panorama de la música rock española como  Enrique Villarreal “El Drogas” ex del grupo Barricada,  Eduardo Beamount “El Piñas”, bajista del grupo Marea o Kutxi Romero, vocalista del mismo grupo.

Los obstáculos abundan en la vida de una persona con una discapacidad aparente, que tienen que franquearlas, pero cuando cogen la mochila son capaces de saltar todas las barreras que la sociedad les ponen y continuar soñando que un mundo mejor es posible. Con sus sonidos, podremos llegar a lugares que tan solo en sueños son alcanzables.

Todas las personas son capaces de hacer lo que se propongan, solo hace falta eliminar todas las barreras mentales que nos encasillamos y hacer volar nuestros sueños trabajando para hacerlos realidad.

 

 

La España de siempre

Érase una vez un país poseído por el embrujo de viejas y viejos del visillo. Miradas traicioneras, palabras lanzadas como si fuesen flechas directas al corazón, cuchicheos que nunca saben que es verdad y que es mentira, oídos que oyen lo que quieren oír y ojos que ven cosas raras en cosas cotidianas o normales por las mentes cerradas que se encuentran en este nuestro país.

Políticos que roban y salen de rositas del delito, jueces que no juzgan a todos por igual, partidos políticos que están acomodados sin casi oposición, los “we can spanish” que intentan demoler el bipartidismo español acercándose a los españoles “de a pie”, y a los sentados también, como uno de sus representantes. Monarcas cazadores de elefantes y “elefantas” mientras muchos de sus compatriotas se están muriendo de hambre, republicanos que salen de un día para otro y republicanos de siempre.

Bares, mercadillos, supermercados o bancos distribuidos por todo el estado que sirven para sentarse y disfrutar de conversaciones de toda índole, compartir unos tragos de cerveza o poner de “vuelta y media” al vecino de al lado ya sea político o no, son los hábitats donde las y los “del visillo” suelen actuar con un solo objetivo: “No lo cuentes tu que ya lo cuento yo”, es como una competición para ver quién lo cuenta antes y “a quién le dé que le casqué”, no importándoles nada las consecuencias que acarreé sus cuchicheos propagados.

Propagandas electorales que dicen más mentiras que verdades, manifestaciones dirigidas a un sector llamado político que se ve no sentirse aludido, personas embusteras que supuestamente dicen que votan a unos y luego siempre votan a los otros. Entre gaviotas y capullos nos tienen controlados, recortados e indignados.

Si te emborrachas una noche; el día siguiente, antes de que cante el gallo, lo sabe toda la contornada. Si te juntas con personas que consumen drogas blandas, también llamados “porreros”, ya te dicen drogadicto. Si te cruzas a las siete de la mañana con vecinos que van a comprar el pan ya se creen que te has pasado toda la noche bebiendo y drogándote, cuando igual te acabas de levantar para ir a trabajar. Si te ven hablando con una chica y le echas la mano a su hombro, ya te tienes que casar con ella. Y si el que habla con ella está casado, el día siguiente se tiene que divorciar de su mujer. Si un matrimonio se divorcia dicen que él es un borracho y ella una furcia sin serlo. Si todo esto lo hace una persona con alguna discapacidad aparente lo condenan a cadena perpetua para toda su vida.

Viejas y viejos del visillo, políticos o no, que siempre están al acecho de sus inocentes o culpables presas haciéndoles la convivencia más difícil porque son juzgados con la única prueba de los hipotéticos contenidos de cuchicheos que hacen juzgar y coger una fama innecesaria a sus presas para toda la vida.

En este mundo nada es perfecto, la perfección no existe. Siempre hay una oveja negra en cada casa y en los hogares de estos “deslenguados” no se libran. Por tanto las lenguas viperinas deben guardar las falacias venenosas que sueltan por todos los lados y pensar más en la vida que llevan sus familiares, esas vidas que pueden ser similares a las que critican.

Vive la vida y deja vivirla a los demás porque puede que las palabras soltadas por los “del visillo” tengan “efecto boomerang”, volviéndose en contra de esto. Más libertad y menos represión.

 

 

 

 

La discriminación positiva

Una de las características que la mayoría de la gente suelen ver en personas con alguna discapacidad visible es el egocentrismo y la compasión que algunos de ellos muestran a la hora de, por ejemplo, librarse de pagar en algún espectáculo, evento deportivo o cualquier lugar donde digan que una persona por tener alguna discapacidad aparente entran gratis cuando los demás “seres vivientes” sean ricos, pobres o vagabundos tengan que soltar sus pertenencias monetarias.

La igualdad se mide de la misma manera tanto para lo bueno como para lo malo. Y es que en el sector de la discapacidad hay de todo como en cualquier otro. Si queremos igualdad tenemos que empezar a quitarnos el peso que algunos cuantos de este mundillo llevan en la mente. Por ejemplo en el deporte paralímpico de este país quieren que se consiga la igualdad a todos los niveles, tanto económicos como sociales, con el deporte olímpico. Para conseguir está igualdad algunos deportistas, algunos entrenadores y algunos miembros de algunas federaciones multideportivas de este mundillo paralímpico deberían tomar nota de la profesionalidad que se supone que poseen los deportistas, entrenadores y miembros de las federaciones deportivas del mundillo olímpico.

Históricamente este sector con muchas ruedas y más muletas de “Spañistan” ha estado siempre dejado a la mano de un personaje que los demás llaman Dios. La situación siempre precaria que suele vivir este sector haya o no haya crisis, gobierne los de la gaviota o los del capullo, hace que la igualdad en  este país sea inviable. Si a esto le sumamos la comodidad que alguna que otra persona con discapacidad se proporciona a sí misma tenemos un panorama un tanto oscuro si realmente los que estamos en este “mundillo de cojos” queremos que algún día en este cada vez más mísero país la igualdad se haga una realidad.

Que estés “cascao” no quiere decir que necesites entrar gratis a todos los sitios por compasión o lastima de otros, aunque tampoco quiere decir que pagues más en lugares que otras personas con otras discapacidades invisibles. No quiero ni que me quiten ni que me den, lo único que quiero es ser como los demás.

José Vaquerizo

La España de las “Marias”

Un bonito cortometraje animado, ganador de un Goya, llena las redes sociales de todo el mundo. Cuerdas es el título y una historia basada en hechos reales protagonizada por la familia Solís. Pedro Solís, el padre de Nicolás y Alejandra, se inspiró en sus propios hijos para argumentar la historia de este apasionante corto que ha traspasado fronteras y ha roto el corazón a muchas personas.
Esta bonita historia merecedora ganadora de un Goya realza la figura de “María”, una niña ejemplar para la sociedad española, que ve a un niño con parálisis cerebral como debería de ver todo el mundo. Desgraciadamente en este país muy pocos niños con discapacidad gozan de una educación inclusiva donde todos disfruten y aprendan como se merece cualquier persona para que en el futuro disfruten de las mismas oportunidades tanto en la vida laboral como en la personal de cada uno.
Pero no es oro todo lo que reduce en este cortometraje, a pesar del bonito argumento que tiene hay pinceladas que puede llegar a pensarse que se pueden mejorar. Por ejemplo Nicolás, el niño con parálisis cerebral, en el cortometraje no tiene nombre o por lo menos nunca lo dicen. El trato que le da la profesora al niño “sin nombre” tampoco es el mejor para integrarlo con los demás niños. Tampoco se entiende que se tenga que morir y más cuando en la vida real Nicolás aún sigue vivo según publica un artículo en una web llamada Futyan.
Todo ser humano, en las condiciones que sean, tiene derecho a tener una educación integradora para que luego su vida sea más enriquecedora tanto para las personas con o sin discapacidad. Para ello, la educación española debería dar un giro de 360 grados. Los colegios deberían absorber los centros de educación especial. Esta absorción implicaría que las aulas en planta baja o primer piso de los susodichos colegios la ocuparían los niños que por su tipo de discapacidad mental no pueden seguir las clases de los pisos de arriba. Estos niños estarían con los mismos profesionales que actualmente están en los centros de educación especial. El simple hecho de que todos los niños estuviesen en el mismo edificio y compartiesen el mismo horario de clases, de almuerzo, de comida y de muchas actividades que se podrían hacer conjuntamente haría mucho bien para la futura sociedad española tanto para las personas con o sin discapacidad aparente.
Si queremos cambiar la mentalidad de la sociedad española hay que empezar por los cimientos y no por el tejado. La educación es necesaria para todo el mundo y si fuese más inclusiva quizás en un futuro veríamos como que ni las personas con discapacidad son tales, ni las personas sin discapacidad son cuales.

JOSÉ VAQUERIZO

Un país pincha ruedas

En un lugar del suroeste de Europa que va camino de ser tercermundista, a pesar de que las lenguas viperinas de los que lo mal gobierna, donde las oportunidades de que todos los ciudadanos tengan la posibilidad de desempeñar todo tipo de oficio, hacer deporte o educarse para un futuro prospero está cada vez más difícil. A medida que pasa el tiempo hay menos igualdad en la sociedad española, por lo que el país podría ser perfectamente en un futuro una prolongación del continente africano con todos los respetos a los africanos.
Los políticos, mandamases, organizadores, coordinadores y todos aquellos que les dan el poder de algún cargo público o privado en cualquier sector social se convierten en verdaderos sheriff de películas de indios y vaqueros. Cuanto más necesidades tengan el sector social más evidente es la austera autoridad que emplean estos dirigentes.
Para la discapacidad española estos sheriff se transforman en “pincha ruedas” donde palabras como inclusión, normalidad o igualdad no están en sus diccionarios muchas veces tan discapacitados. La ignorancia e incompetencia en este sector abunda en su especie desgraciadamente sin peligro de extinción. Si los ignorantes e incompetentes volaran, el cielo se llenaría de cámaras de aire desinfladas.
Hace unos días, un “deportista sobre ruedas” que se dedica a hacer carreras populares, medios maratones y todo desafío que se le resista, si no se le resiste carece de emoción, vivió en sus propias carnes un episodio poco inclusivo. Vake, el deportista en cuestión, pensó en apuntarse al Medio maratón de Barcelona de este año que se celebrará el próximo dieciséis de febrero. La sorpresa fue al ver el “exclusivo reglamento” que colgaron en la prueba de esta carrera donde solo permitían la participación a corredores que podían correrla con sus propias piernas o corredores en silla de ruedas de atletismo. Tras un cruce de correos electrónicos con el fin de intentar abrir las mentes de estos sheriffs para dejar a este corredor popular hacer la que iba a ser su sexto medio maratón. Para ello Vake les explico cómo hacia las carreras populares adjuntándoles unas fotos de carreras anteriores por si la incredulidad de la organización de este evento deportivo tocaba a las puertas de sus cerradas mentes. La respuesta de este sheriff que campean por estos lares fue contundente, austera y con un entrañable segundo párrafo propio de fechas navideñas, ya pasadas. “Al ser una prueba atlética se autoriza la carrera a pie, en silla de ruedas manual o carro de atletismo por normativa y no se hacen excepciones” escribió la organización de la carrera y le aseguró que “son unas imágenes entrañables. Si más adelante se organiza alguna prueba ciclista, sin duda, te avisaríamos”. No somos “toros”, somos deportistas que queremos que nos traten con la misma igualdad que a cualquier corredor popular de a pie.
A este paso o rodamiento, según se mire, va a ver más “ruedas pinchadas” que manos lucradas de billetes Bin Laden en este discapacitado país.

José Vaquerizo

La utopía derrocada

Cuando oímos en este “discapacitado país” la palabra parálisis cerebral siempre se tiende a pensar en retrasado mental, estorbo familiar, bebé aborto, enfermedad crónica, y muchas cosas más. Pero la realidad es muy diferente. La parálisis cerebral tanto en San Petersburgo, como en Honolulu o en la Conchinchina es un tipo de discapacidad que afecta al aparato locomotor, parte del cerebro que pone orden en movimientos musculares y sistema nervioso, por lo que el cuerpo de la susodicha parte locomotora afectada se convierte en anárquico a distintos niveles, dependiendo de la leve o gran lesión provocada por falta de oxígeno del cerebro en la mayoría de los casos. Aunque para la ignorante sociedad española, una persona con parálisis cerebral es sinónimo de sedentarismo, mueble, inutilidad o pobreza. Ya que la expresión de “pobrecito” es muy habitual al ver a una persona con este tipo de discapacidad aunque tenga más dinero que en las cuentas bancarias de Bárcenas.
Hace unos días me pidió ayuda un amigo estudiante de un Master de Investigación de Educación Física para acabar su TFM (Trabajo Final de Master), ese trabajo que lleva de culo a todo el sector estudiantil. El dicho TFM iba sobre el tema tabú de la “actividad física en niños con parálisis cerebral”. Para ello habría que encontrar chavales con este tipo de “capacidad diferente” llena de espasmos en su mayoría por gran o pequeña parte de su cuerpo que precisan hacer las cosas de diferentes maneras con o sin ayuda.
El primer objetivo fue muy sencillo. Se trataba de encontrar niños con el aparato locomotor algo estropeado que hiciesen actividad física habitualmente, cosa que para toda la sociedad que no esté metida en este “mundillo espástico sobre ruedas y asusta baldosas” se convierte en una quimera. Sin embargo a mi amigo Raúl no le costó nada encontrar a cinco niños con parálisis cerebral que hiciese actividad física en horario escolar o fuera de él. Sin embargo, rompiendo todos los estereotipos de la nación, el problema vino cuando hubo que encontrar a niños con parálisis cerebral que hiciesen “sillón ball”, fue misión imposible. Todos hacían actividad física.
Una vez eliminado este estereotipo tocaba elaborar las entrevistas impertinentes dirigida a los niños y sus padres. Las conclusiones de estas interesantes conversaciones que Raúl tuvo con niños y padres fueron toda una sorpresa para las “mentes paranormales” que forman la sociedad de este tullido país. Los chavales con parálisis cerebral le dan mucha importancia al ejercicio físico por encima de otras cosas como la comunicación, las dificultades en el día a día u otro tipo de actividades. Mientras que los padres perciben que sus hijos son felices, y ellos se consideran que están totalmente integrados en la sociedad de este “minusválido país” que todavía cree que la parálisis cerebral es una enfermedad que padecen y sufren personas que tuvo la mala suerte de nacer así y que serán una carga familiar hasta que la muerte los separen, en vez de pensar en que es una persona como cualquier otra pero con sus propias características que hacen ver la vida diferente para algunos y normal para otros.
Todos los seres humanos nacemos iguales, pero es la última vez que lo son.